va a ser difícil, si, otra vez dejar de pensar en ti, así como no pude evitar pensar en ti cada vez que escuchaba el nuevo sonido de otro saco azul, o cuando mi luna me bombardeaba con sus rayos de llena o sensual, o cuando me retaba con su forma hipócrita o nueva, como cuando llegan las imágenes de otro matrix reverberante a mis pupilas de mundo prefabricado, va a ser difícil, si, muy difícil.
tal vez no más que buscar un pretexto para saber que no moriste, o que no te convertiste en otro esclavo de nuestra historia basada más en fe más que de amor, si de fe, porque más que amarnos buscamos creer, como si eso fuese lo único que necesitábamos para poder vivir contra todo lo otro que era insoportable e invivible.
si creer, porque de eso se sostienen las relaciones que no comparten ni se comparten en la forma sino el fondo, como nosotros, siempre diametrales, extremos, completos extraños, esclavos de nuestra fe, siempre quebrada, siempre espiada, siempre justificada en ella misma, en fe.
ven ahora, dame un segundo y un beso de fe, dame una escusa para no matarme por esa fe, dame una mano para hacerlo más difícil todavía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario